Las pandillas han asesinado a 21 polícias y 12 soldados

16 Dias

El asesinato de un policía en Santa Anay otro en La Paz en menos de 30 horas; el homicidio de un custodio de Centros Penales en Sonsonate más un ataque de mareros contra agentes que patrullaban una zona rural del mismo departamento son las primeras agresiones de grupos criminales que han debido enfrentar las autoridades de seguridad en el gobierno de Nayib Bukele.

El crimen más reciente fue la tarde del domingo en el cantón El Cuje de Chalchuapa, Santa Ana. El agente José Dolores Romero Arias murió y uno de sus colegas resultó herido cuando varios delincuentes dispararon contra la patrulla en la que se transportaban. Las víctimas trabajaban en el puesto de San Sebastián Salitrillo y se dirigían a atender una emergencia que resultó ser falsa, informaron sus compañeros.

En la noche de este domingo, Nayib Bukele informó, a través de su cuenta de Twitter, que ya se había incautado el vehículo donde se conducían los atacantes y al compañero del homicida que murió en la emboscada.

El homicida del agente de la @PNC_SV de hoy, utilizó un AK-47 calibre 7.62.

Ya tenemos incautado su vehículo y a su compañero, quién murió en el enfrentamiento.

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El sábado a mediodía, también fue abatido de un balazo en la cabeza el policía Gerardo Cea Vásquez, de 32 años. Él laboraba en la Policía Rural de Zacatecoluca y fue atacado cuando gozaba de su día libre en Santiago Nonualco, La Paz.

Con estas muertes se eleva a 22 el número de empleados de la Corporación muertos a manos de pandilleros este año: 21 eran policías y uno motorista.

Además, el miércoles fue ultimado el agente penitenciario, Ascencio Anaya Canales, en la colonia Entre Ríos, de Nahulingo, Sonsonate. Él se convirtió en el segundo miembro de la institución asesinado este año. En marzo, uno de sus colegas fue ultimado por varios pistoleros en San Miguel.

A estos asesinatos se suman los cometidos contra 12 soldados de la Fuerza Armada hasta abril pasado.

Ayer, tras el ataque contra los agentes de Santa Ana, Bukele escribió en su cuenta de Twitter que el gobierno tiene información de tres agencias de inteligencia del Estado que indican que dos “altos funcionarios del FMLN” están financiando a las pandillas para que ataquen a policías con el fin de “desestabilizar al gobierno” (ver nota aparte).

El viernes, el mandatario se reunión con el director de la Policía, el ministro de la Defensa y el director de Centros Penales, aparentemente para establecer acciones contra la criminalidad. Los resultados del encuentro no han sido revelados.

Delincuentes agudizan violencia para obtener beneficios

Los registros policiales indican que enero fueron cometidos más crímenes contra agentes. En 18 días, las maras mataron a ocho policías, entre ellos a dos que iban en una patrulla que fue ametrallada en San Antonio Silva, San Miguel.

Los criminales también incrementaron los homicidios de ciudadanos; la mayoría no tenía ningún vínculo con grupos delictivos.

Tras estas muertes sangrientas, las autoridades del gabinete de Seguridad explicaron que los grupos criminales pretendían con eso presionar a los partidos políticos que compitieron en las elecciones presidenciales del 3 de febrero (en las que Bukele fue electo presidente) y lo que buscaban era obtener algún beneficio a cambio de votos.

Ahora que el mandatario asumió el cargo, los delincuentes estarían arreciando los ataques contra empleados de seguridad pública para presionar al nuevo gobierno y lograr que elimine las restricciones carcelarias y eso les permita continuar lucrándose de sus actividades criminales, según fuentes policiales.

El mes pasado, el exministro de Justicia y Seguridad Pública, Mauricio Ramírez Landavede, y el exdirector de la Policía, Howard Cotto, sostuvieron en diferentes entrevistas televisivas que los cabecillas de las pandillas que están en prisión habían enviado un pliego de peticiones a Bukele en un afán por recuperar el control de los pandilleros que están en libertad para seguirles dando órdenes criminales y beneficiarse.

“No podemos pasar por alto que cualquier plan que ellos (los cabecillas de las maras) pretendan bajo las consignas que ya conocemos de la pacificación, de la humanización, lo que ellos quieran manejar, pero como estructuras de crimen organizado que quieran impulsar su finalidad es continuarse lucrando”, señaló Ramírez Landaverde.

Los dos exfuncionarios revelaron que dos jefes de pandillas detenidos el pasado 28 de abril (Ramón Reyes Aguilar y Manuel González) confirmaron que las pandillas pretenden que Bukele establezca una mesa o realice negociaciones con ellos, como Funes lo avaló en 2012 con la Tregua.


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